Cómo ir a la moda y no morir en el intento

Antes de nada me gustaría hacer una pregunta ¿Alguien sabe qué es la moda realmente?, según Oscar Wilde la moda es una forma de fealdad tan intolerable que hay que renovarla cada seis meses, sin embargo, mi concepción de la moda dista en gran medida de la opinión de este gran poeta y dramaturgo irlandés.

Para mí la moda es algo más que elegantes vestidos, espectaculares plataformas o carísimos bolsos, la moda está en la calle, está en el día a día de millones de personas que nada más despertarse se pasan más de media hora delante del armario sin saber qué ponerse, está en la adolescente que pregunta cada semana en el quiosco si por fin ha llegado su ansiada revista proveniente de París…

Al igual que la irrupción de la revolución industrial a mediados del siglo XVIII, desde hace unos años estamos viviendo una nueva revolución, el gusto por el estilo, las tendencias, las pasarelas plasmado en miles de blogs y páginas web que poco a poco comienzan a tener una gran repercusión en las altas esferas.

Por este hecho me es inevitable afirmar que el concepto que antes se tenía sobre la moda ha cambiado, hoy la moda no es más que un instrumento al servicio de todas y cada una de las personas que se interesan por ella, es versátil, tiene la capacidad de adaptarse a la concepción que cada uno tiene de la a veces tan sobrevalorada palabra, por eso cada vez que alguien me pregunta ¿Qué es para ti la moda?, no puedo si no responderle: “La moda radica en la capacidad que cada uno tiene de mostrar sus sentimientos a los demás a través de ella, es la proyección del estilo de cada persona adaptada a la época y momento en el que vive”

Así que la frase hecha tan utilizada “ir a la moda”, no es más que un intento de poner límites a lo que no lo tiene, esa palabra no tiene un significado concreto, cada cual es libre de darle el sentido que cree que tiene o debe tener e ir a la moda tal y como esa persona la concibe.

Mai (Style on the street)

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